CONSCIENCIA CORPORAL. UN MODO DE ESTAR EN LA VIDA

El cuerpo, gran olvidado en la terapia psicológica.

Durante muchos años hablar del cuerpo en la terapia era visto como algo anticientífico o contradictorio en sí mismo. En mis tiempos de estudiante de Psicología en la Universidad de Buenos Aires (me gradué en 1990), acceder a enfoques somáticos era impensable dentro del sistema pedagógico universitario, y los estudiantes debíamos buscar recursos formativos por fuera del circuito académico. 

En la actualidad ocurre algo similar, aunque hay estudios en Neurociencia que contribuyen a que no se rechace del todo la idea de incorporar al cuerpo en los procesos de terapia psicológica.

Sin embargo, veo en redes sociales estas dos ideas que circulan:

  1. La Psicología debe dejar de lado al cuerpo ya que lo corporal no es ámbito de competencia de lo psicológico o de lo mental.
  2. Los profesionales que utilizan el cuerpo en terapia lo proponen, por lo general, para la regulación del sistema nervioso en el tratamiento del trauma a través de técnicas o escuelas específicas.

 

En mi caso, al estudiar y practicar diferentes disciplinas corporales y psicológicas, opté por una propuesta integradora en donde el foco es la persona, y se proponen recursos de consciencia corporal adaptados a su necesidad real y específica, según el proceso terapéutico que se va co-creando en conjunto.

La regulación del sistema nervioso o el «control emocional» no es el objetivo principal del trabajo terapéutico que se propone en Psicología Integrada  en donde el cuerpo es considerado un vehículo de consciencia en interjuego con la terapia verbal. Cuerpo y palabra interconectados como una vía posible de autoconocimiento y de reconocimiento de los propios recursos fortalecedores y saludables.

Dejar de lado al cuerpo en la terapia psicológica, a mi entender, no tiene ningún sentido ya que dejaría de lado información muy valiosa. Como lo afirmó el neurocientífico Antonio Damasio en su ya muy conocida frase: el cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta. En su libro El error de Descartes: emoción, razón y el cerebro humano, a través de la hipótesis del «marcador somático»: el cuerpo tiene la capacidad de anticiparse a la conciencia misma de lo que estamos sintiendo a cada momento, y puede ser un faro para orientar la toma de decisiones en múltiples ámbitos de la vida.

El cuerpo es un gran aliado porque, -entre otras cosas-, nunca miente (Alice Miller)

Hay algunos principios fundamentales que sustentan estas ideas y quise transmitirlos a través de diferentes libros y en mi tarea cotidiana como psicóloga.

Desarrollar una consciencia corporal disponible no es algo espontáneo, requiere de una práctica que, con el tiempo, se vuelve orgánica y natural.

Existen diversos modos de acercarse a la práctica corporal consciente, y disponemos de numerosas técnicas y propuestas específicas de educación somática y disciplinas que integran al cuerpo en la terapia psicológica.

En este cuadernillo gratuito encontrarás los principios fundamentales de la práctica de consciencia corporal que empleamos en Psicología Integrada, y formas de acercamiento que puedes incorporar desde ahora mismo como un modo de estar en la vida con una mayor presencia y seguridad interna.

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Aquí te cuento en qué consisten.

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Certificada como Profesional en Sensibilidad del Procesamiento Sensorial y Personas Altamente Sensibles (PAS).